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AL QUE LEYERE
La índole de este pequeño libro que
ofrecemos al público, hace innecesario todo encomio.
Sabemos que abundan los libros de
cocina, algunos bastante recomendables, pero hemos de confesar que la
mayor parte tienen algunos defectos graves; unos, por falta de claridad
en su composición; otros, los más, por sobra de palabras y redundancias
que dificultan su inteligencia; y muchos porque expresan las cosas en
términos, técnicos, quizás, pero desconocidos de los que han de
utilizarlos.
Por ello, y tomando en cuenta que
este libro suele andar generalmente en manos de las cocineras, no muy
diestras algunas en la lectura, hemos procurado esmerarnos en
presentarlo escrito con claridad y laconismo.
Nuestro trabajo se ha reducido a
trasladar al papel lo que las famosas y antiguas cocineras nos decían en
orden a guisos, helados, confituras, etc., y a corregir un poco la forma
del escrito.
Al darlo a la luz, no pretendemos
ofrecerlo como el más útil entre los publicados hasta hoy. Encerrando en
los límites de un ensayo, si el público lo acepta con benevolencia,
quedarán sobradamente satisfechos nuestros deseos. |