NUEVOS TRUCOS PARA CUIDAR LA LANA
Tanto
en la lavadora como en el lavado a mano, se puede poner un suavizante en
el agua del primer enjuague (pero un poco de vinagre da prácticamente
los mismos resultados, disolviendo la cal). Deja la lana más esponjosa.
¡Atención! No emplee jamás lejía de cloro
para blanquear la lana. Utilice más bien un producto especial. Si no lo
tiene, un último aclarado en agua con agua oxigenada (2 a 3 cucharadas
por litro de agua, de 10 o 20 volúmenes) y algunas gotas de amoníaco,
restablecen la blancura de la lana.
Las prendas de lana oscuras palidecen, o
incluso se ponen verdosas, después de muchos lavados. Para conservar
bien su tono oscuro o incluso negro, hay que lavarlas en una decocción
de madera de Panamá, que se encuentra en las herboristerías ( 100 g. de
corteza por litro de agua), o bien en agua de hiedra 110 g. de hojas por
litro de agua (hiérvalas y tamícelas). Estos dos últimos tratamientos
sirven para todos los tejidos negros.
Para planchar bien una prenda de punto,
deslice un muletón entre los lados del vestido, a fin de que no se
marquen las costuras. Después del planchado, deje secar en un colgador
para que se evapore la humedad del paño. Doble sólo cuando la prenda
esté bien seca. Si observa esta técnica, sus jerseys mantendrán durante
mucho tiempo un aspecto nuevo y flexible, como si nunca hubieran sido
lavados.