FABRICA TU PROPIO ABONO
Del
45 al 70% de la basura doméstica es material orgánico que ocupa un
espacio valioso en el vertedero.
Hacer un compost es una manera de
convertir este material que normalmente tiras en un rico abono, desde el
corazón de una manzana hasta las hojas de los árboles.
No quiere decir enterrar la basura de la
cocina directamente en el jardín: se tira a un contenedor especialmente
fabricado y se mantiene aislado.
Cómo funciona: Miles de millones de
organismos fermentan el compost hecho con los residuos orgánicos. El
abono añade nutrientes y humus a la tierra, mejorando su estructura y
aumentando su capacidad para retener el aire y el agua.
Además de ser una fuente de abono natural,
la fermentación ayuda a reducir la cantidad de residuos sólidos que se
tiran a los vertederos.
. El agricultor que quema rastrojos y
cualquier resto orgánico de los cultivos está volatilizando, por su
ineptitud, grandes cantidades de nitrógeno y de CO2 y también de
fertilidad, pues en comarcas vecinas dichos restos se aprovechan sin
problemas.
. Parte de los residuos de mataderos
industriales no se aprovechan y son vertidos como si fuesen basura
urbana, al igual que gran parte de los residuos ganaderos (100 millones
de toneladas anuales).
. Según el Ministerio de Obras Públicas y
Transportes (MOPUT), en 1980 la basura urbana, 10 millones de toneladas,
hubiera podido dar 4 millones de toneladas de abono con el 40% de
materia orgánica.
. Se puede hacer compost con alrededor del
70% de la basura generada, incluyendo el papel húmedo.
. Según el MOPT, tirar los residuos
sólidos al vertedero cuesta de 2 a 6 euros por tonelada, mientras el
coste promedio de fabricación de abono a base de compostaje es de 10 a
13 euros por tonelada. Un compost elaborado con recogida selectiva
(habiendo separado en casa lo que sólo es material orgánico) da un abono
de mucha mayor calidad y ahorra la retirada previa de los materiales no
orgánicos («inertes»).
. Proyectos que tienen éxito: Hacer el
abono a partir de compost recogido puerta a puerta, ha permitido a
ciudades como Davis, en California, reducir a la mitad su cantidad de
basura. En New Jersey, proyectos patrocinados por el estado han animado
a unas 80 ciudades a dedicarse a la fabricación de abono gracias a la
recogida selectiva de los materiales orgánicos.