QUITAR LAS MANCHAS
DE LA MADERA
Antes
que nada debe tenerse en cuenta tomar una precaución muy sencilla:
limpie la superficie entera del mueble donde se halle la mancha. Si lo
hace de forma loca se producen ruedos que a veces resultan más
antiestéticos que la propia mancha.
Blanque entonces la mancha con agua
oxigenada al 30%. Debe aplicarse varias veces y después dejar que se
seque por sí sola. A la última aplicación puede añadirle una solución
1:3 de amoniaco.
Si son manchas de óxido de objetos
metálicos que penetran con la humedad en las fibras de la madera,
convendrá aplicarles una solución de 50 gr. de bioxalato potásico en 1
litro de agua, bien caliente.
Las manchas de tinta, que en ocasiones
atraviesan incluso la madera protegida, deben frotarse también con una
solución caliente preparada con 40 gramos de bioxalato potásico con 1
litro de agua. Pero sin son manchas de tintas con colorantes a base de
alquitrán, lo mejor es blanquearlas con agua oxigenada, lavando después
con agua tibia.
Una mancha muy corriente es la de grasa o
lubrificante, que se ha podido producir en el transporte del mueble.
Debe tratarse cubriéndola con una pasta fluida de magnesia y gasolina o
con magnesia y acetona, aplicando la pasta con una espátula. Una vez
seca la pasta se quita con un cepillo, aunque posiblemente deberá
repetir varias veces la operación para que la mancha desaparezca
totalmente.
Si ha caído cera de una vela sobre un
mueble, hay que esperar a que endurezca y luego se levanta la cera con
una espátula de plástico para no dañar la madera. Para quitar los restos
que pudieran quedar se usa una solución de cuatro partes de aguarrás por
una de aceite de linaza.