¡EL ARMARIO NO CIERRA BIEN!
En
el caso de que una puerta se abra sola, la causa generalmente es muy
sencilla y no afecta al mueble. Para comprobar si el mueble está
inclinado hacia delante, pude utilizarse un nivel de burbuja o un hilo
con plomada para controlar su posición. Si es necesario se calza el
mueble con lo que el defecto queda subsanado.
Por otra parte, hay que tener en cuenta
que las puertas de los armarios se abren y se cierran muchas veces al
día y a la larga las bisagras hacen ruido o se desprenden y las puertas
ya no cierran correctamente. Todo esto se puede arreglar fácilmente y no
hay necesidad de llamar a alguien del oficio porque, o bien no tiene
tiempo para estas «pequeñeces» o, en caso contrario, solamente el cargo
del desplazamiento es lo suficientemente alto para asustar a cualquiera.
¿Por qué no hacerlo uno mismo?
Veamos qué hacer, pues, en los casos que
pueden plantearse comúnmente.
En la puerta de este armario falla una
bisagra, y es que los tornillos no han podido aguantar una carga siempre
constante. Para repararlo hay que agrandar un poco los agujeros de los
tornillos, limpiarlos, encolarlos y rellenarlos con taquitos de madera,
aunque sin profundizarlos del todo. Se corta luego el sobrante del
taquito a ras de madera y ya se puede volver a atornillar la bisagra.
Seguro que ahora la puerta cierra bien.
Si la esquina inferior de una puerta roza
en el marco, es probable que con el tiempo se haya producido un
abombamiento. Hay que quitar las bisagras, separar la puerta y rebajar
la esquina con un cepillo de carpintero. Si es la esquina superior la
que roza, entonces deberá cambiar las bisagras, puesto que las clavijas
se habrán aflojado, con lo que la puerta no ajusta bien.
En los armarios de dos puertas dobles,
éstas se atascan a menudo. Entonces lo que procede es calzarlo mediante
cuñas, que las puede hacer usted mismo teniendo cuidado de no dañar el
armario o la moqueta del suelo al cincelar la madera que sobresale.