LA VAJILLA PARA INVITADOS
Evidentemente,
lo ideal es tener dos juegos:
Uno de porcelana fina para las grandes
ocasiones y otro de cerámica, loza o porcelana gruesa para cada día. La
porcelana fina es muy cara y, por lo tanto, cuando la compre piense que
tendrá que utilizarla durante muchos años. Evite los decorados
recargados y elija preferentemente un modelo clásico, para no cansarse.
Reserve la fantasía para el juego que vaya a utilizar a diario. Si
compra un juego completo, constará de doce servicios. Pero si compra las
piezas por separado, piense que es conveniente prever un mínimo de ocho
cubiertos.
Ésta es la composición clásica de un juego
de mesa:
24 platos planos
24 platos hondos o soperos
12 platos de postre
1 bandeja redonda, 1 honda, 1 redonda, 1
ovalada
1 fuente para legumbres
1 ensaladera
1 sopera
1 salsera
1 fuente para entremeses o fiambres
1 fuente para tarta
1 fuente para pastel
12 tazas de café
Otros muchos elementos pueden completar
este juego básico. Puede ir comprándolos según sus necesidades o
posibilidades. Son las fuentes especiales (de espárragos, de ostras, de
caracoles), los boles de consomé, una compotera y copas de frutas, un
servicio de fondue, hueveras.
Un juego de té también es muy útil, pues
no sólo le servirá para el té, sino también para las tisanas que sus
invitados deseen tomar después de la comida.