CONSERVACIÓN
TRADICIONAL DE ALIMENTOS
Con
el frigorífico y el congelador parece que estos sistemas ya no son
necesarios; pero, sólo lo parece, porque cuando nos los sirven en un
restaurante nos damos cuenta, entonces, que su sabor sigue siendo un
placer al paladar.
Desecar
Se trata de eliminar el agua de ciertos
alimentos: frutas, frutos secos, setas, legumbres y las diversas hiervas
aromáticas. Se cuelgan al aire libre para orearlos, en un lugar donde no
les dé el sol. Si no puede evitarlo, use un paño fino para protegerlos.
Para evitar que tomen humedad, una vez llegada la noche retiremos.
Adobar
Pondremos el alimento crudo en adobo con
objeto de ablandarlo, conservarlo y darle sabor. Para el cerdo se usa
pimentón, ajo picado, orégano, sal, aceite y hiervas aromáticas picadas.
Se cubre el trozo de carne con este adobo y se cuelga. En el caso del
pescado simplemente añadiremos vinagre al adobo anterior, poniendo el
pescado en un recipiente y cubriéndolo con la mezcla.
Marinar
Sirve para muchos alimentos, además de la
carne y el pescado. Consiste en sumergirlos en vino, hortalizas y
hiervas aromáticas.
Encurtir
Es poner las hortalizas o vegetales en
vinagre (pepinillos, cebollas, aceitunas, etc.)
Escabechar
La receta del escabeche es la siguiente:
Rehogue en aceite un poco de ajo, cebolla, laurel y tomillo, cuando lo
vea dorado añada vino blanco, vinagre y sal. Y cuando hierva se añade el
alimento, que puede ser tanto carne como pescado.
Salar
Deje durante diez días el alimento
cubierto por sal común, después sumérjalo en agua fría durante un día
más, y cambie el agua cada seis horas.
Macerar
En una mezcla de vino y azúcar se
introducen frutas peladas.