|
El
toro de Falaris. Se
atribuye la quema de seres humanos dentro de la efigie de un toro a
Falaris, tirano de Agrakas (la actual Agriento, en Sicilia), que murió en
el año 554 a.C. Los alaridos y los gritos de las víctimas salían
por la boca del toro, haciendo parecer que la figura mugía. De
todas formas, no existen pruebas. Al contrario, Falaris fue considerado
por escritores casi contemporáneos un gobernante culto y justo.
El toro de Falaris estaba presente en numerosas salas de tortura de
la Inquisición de los siglos XVI, XVII y XVIII.
|