|
La
flauta del alborotador. Los instrumentos de tortura hechos con forma de
trompeta, trombón, flauta, dulce, oboe.... están fabricados en madera,
bronce o hierro. Probablemente, son de origen holandés, y se asocian
sobre todo a los siglos XVII y XVIII, aunque se conocen algunos ejemplos
anteriores y posteriores. El
collar de hierro se cerraba por detrás del cuello de la víctima, y sus
dedos colocados como los de un músico bajo los cortes de la mordaza eran
apretados a voluntad del verdugo pudiendo llegar al aplastamiento de
carne, huesos y articulaciones. Ésta
tortura era, sobre todo, una forma de la picota de exposición a la vergüenza
pública, con todas las consecuencias habituales, dolorosa y a veces
fatales, que marcaban la suerte de los así expuestos. Se
imponía para castigar delitos menores: conflictividad, blasfemia en
primer grado, palabrería soez, alteración del orden público, etc. En
Italia, según referencias de archivos romanos, napolitanos, parmesanos y
boloñeses, a menudo se aplicaba a los que montaban juerga y provocaban
alboroto delante de la iglesia durante las misas. En la República
Veneciana, se aplicaban flautas pesadas de hierro a quienes abusaban de la
denuncia anónima contra otros, "empujados por la malicia, enojo o
envidia". Flauta de hierro, probablemente veneciana, de 1600 a
1700.
|