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Dentro
de un buen flujo de información acerca del tema OVNI, es importante
destacar que el investigador a cargo debe poseer un conocimiento cabal,
de lo que se conoce como filosofía de las ciencias; ya que
lamentablemente en la actualidad la tecnificación del científico, y la
vulgarización del termino “ciencia” a contribuido a crear una
abismal desinformación y contaminación en los círculos de discusión,
incluso a nivel académico.
Conviene entonces a continuación, volver a descubrir la
terminología científica, y lo que actualmente se conoce como “método
científico”, y sus diferentes apreciaciones; lamentablemente
desconocidas por muchos que se dicen “científicos”. El termino
“ciencia” esconde una metodología de estudio que se conecta
ineludiblemente con el método científico, donde hay premisas que se
deben cumplir para establecer un estudio
serio y reconocido, y una de las principales, y que más
problemas trae a los investigadores OVNI, es la reproducción de un fenómeno
en condiciones controladas de laboratorio para la recolección de todas
las variables de estudio estadística y experimentalmente posibles; lógicamente
esta vía empírica es prácticamente inaplicable en la investigación
OVNI , por lo que debemos recurrir a un acercamiento especial , y muy
cuidadoso del método científico ; donde hay que valerse de directrices
formuladas por los consabidos padres del estudio serio del tema, donde a
modo de ejemplo debemos citar la
terminología creada por el Dr. Joseph Allen Hyneck para estudiar el
avistamiento del fenómeno dividido en primero, segundo y tercer tipo,
que ayudan bastante a establecer diferencias significativas entre los
casos, a clasificar adecuadamente los hechos en los bancos de datos, y
quizás lo más importante orientan al investigador al poder establecer paralelos o símiles ya
sea estadísticos o de fondo y forma entre los casos archivados. Esto el
algo que el Dr. Hyneck sabia muy bien al ser un destacado científico
que conocía el método de investigación y que en sus inicios fue uno
de los principales escépticos del tema; por lo tanto, importantes
juicios son los siguientes:
-Es
un error del investigador reciente o no-cientifico el eliminar el uso de
directrices básicas o reformar estas a su antojo, lo que si se mantiene
se convierte en una altanería digna de pseudoinvestigadores.
-El obviar sistemas básicos de información dejan al
“investigador”, explicando complejos fenómenos en términos
negro-blanco; lo que lamentablemente indica una falencia de análisis y
una pobre interpretación de hechos, que al transmitirse al publico
someten a este a una grave desinformación. Un ejemplo es un
“importante” pseudoinvestigador
que públicamente desecha los tipos de contacto del Dr. Hyneck y
anuncia que para el solo existe el avistamiento y el contacto.
-En el campo que nos atañe,
es preciso decir que lamentablemente el pseudoinvestigador goza de una
mayor llegada al publico común, e incluso de una mayor credibilidad;
esto explicado por la abundante pero simplista información que entrega,
que lógicamente es más “digerible” por la masa, que el confuso
pero ciertamente más acabado análisis del investigador que se alberga
en la ciencia, y que acostumbrado al ámbito académico , tiene la
desventaja de una transmisión de datos al publico, generalmente
confusa. Un ejemplo para lo anterior es tratar de explicar el origen,
composición y conformación espacial de la molécula de DNA, a un
publico sin estudios ni roce con el tema.
-Un caso especial y que se desglosa del campo anterior, es el tema de los videos y fotografías OVNI, donde el pseudoinvestigador tendrá siempre imágenes más importantes e impactantes para el común de la gente, que las imágenes que podría presentar un investigador serio; lo anterior por el consabido sensacionalismo de los primeros.
Los puntos anteriores son temas de cuidado para el investigador serio, donde una critica importante es “bajar”, la información de la manera más asimilable posible ; ya que por muy inteligente que sea un personaje que no esta en los círculos universitarios o intelectuales, no será lo mismo explicar un fenómeno a un ingeniero en aeronáutica, a un licenciado en Tecnología Medica, o a un Sociólogo, frente a un empleado publico o dueña de casa. Donde el investigador corre el riesgo de ser pedante o confuso, y la persona preferirá al sensacionalista que habla su mismo idioma y explica los fenómenos como “verdadero o falso”.
Un
verdadero científico tiene asimilado en su raciocinio un importante
concepto: la refutabilidad; este importante termino divide las hipótesis,
conjeturas, preguntas y análisis del investigador en científicas, y
no-cientificas.
Sencillamente una hipótesis es científica, cuando
posee refutabilidad; es decir, se puede objetar: esto
lo demuestran
claramente los postulados de existencia, ya que
decir que existen los alienígenas no es científico; porque para
refutar esta afirmación tengo que demostrar que no existen los alienígenas,
entonces: ¿como demostrar que “algo” no existe?.
Por ejemplo, un pseudoinvestigador puede decir “Existen alienígenas
en Marte”, el
investigador serio dirá que esto es imposible enumerando las características
adversas del planeta, los datos de misiones espaciales, y las mediciones
astronómicas; el pseudoinvestigador dirá entonces que quizás hubo un
desastre natural y los supuestos ET’s debieron evacuar el planeta e
irse a Júpiter; luego cuando se rebata este argumento, los EBE’s por
alguna otra “razonable” teoría seguirán escapando hacia la
periferia de la galaxia, haciendo imposible refutar la hipótesis
inicial del pseudoinvestigador.
Es por esto que un investigador serio, enfrenta sus hipótesis inversamente, es decir, para iniciar un estudio que demuestre la vida extraterrestre (siguiendo el ejemplo anterior), la hipótesis inicial que enmarcara el trabajo debe ser “No existe vida alienígena” para entonces dirigir todos los esfuerzos a demostrar que si existen, por lo tanto refutando la hipótesis inicial. Lo anterior puede ser confuso pero en la filosofía de la ciencia, es correcto, por esto los escépticos son los mejores amigos de los investigadores “científicos”, ya que refutando sus afirmaciones se refuerzan las teorías “motores” del tema OVNI. Esto es importante en todas las disciplinas científicas ya que las hipótesis se hacen más fuertes y valederas cuando soportan las pruebas que las intentan refutar, es decir, el núcleo de una investigación se hace cada vez más sólido; si ocurre lo contrario, la hipótesis que explicaba algún fenómeno se rechaza y asume la explicación que logro refutar la hipótesis anterior. A este nivel se cumplen ciertos dogmas científicos como: en ciencia nada es totalmente verdadero e inexpugnable, y una teoría existe hasta que otra mejor toma su lugar; por esto la teoría de la relatividad de Einstein es científica, ya que se a podido refutar por mediciones de otros científicos, y finalmente someter a prueba experimental, con los viajes espaciales. Otros ejemplos son la conformación de la luz, donde en un primer momento se explicaba como ondas de energía, luego asumió la teoría del comportamiento corpuscular por partículas de fotones, y finalmente se a aludido a la teoría de la dualidad “onda-particula”, para explicar el comportamiento de la luz.
Karl
Popper (1902-1994), un gran filosofo de las ciencias y critico social
del siglo XX, formulo un famoso aforismo que dicta:
“La perspectiva
errónea de la ciencia se descubre por su avidez de ser verdadera”, lo
que deja en entre dicho a los pseudoinvestigadores que en vez de someter
su teoría a la refutación de la ciencia, la protegen a toda costa
usando todas sus armas. Un error importante al
rechazar lo anteriormente expuesto es corroborar los hechos, y no
la hipótesis final, y esto puede ocurrir cuando esta se formula erróneamente;
lo anterior se suele explicar anecdóticamente de la siguiente manera:
“Un mal científico, formula la hipótesis de que los órganos
auditivos de un perro están en sus patas, entonces para corroborar esto
se realiza un experimento; como control se toma un perro y se deja a 50
mts. del dueño, en
condiciones estandarizadas el amo llama al perro y el animal se acerca.
Como segunda fase se le cercenan las patas al perro, y se coloca
el animal a 50 mts. del dueño, entonces en las mismas condiciones
controladas el amo llama a su perro repetidamente, pero este no se
acerca. Por lo tanto la hipótesis inicial queda corroborada al no haber
sido refutada, es decir, los perros tienen los órganos auditivos en las
patas”.
Como se puede observar en ciencia es muy delicado el equilibrio
entre los hechos, y las teorías o hipótesis. Conviene mismo seria
prudente racionar el uso de la palabra ufologo, ya que no hay hasta el día
de hoy, ninguna universidad que entregue tal cartón, por lo tanto y con
cautela designémonos como “investigadores científicos”, y dejemos
a los sensacionalistas vanagloriarse de títulos que no han obtenido, y
que por cierto, nunca obtendrán.
Finalmente,
frente a la pregunta ¿Qué investigamos?, la respuesta es: un fenómeno
apasionante, con múltiples ribetes y quizás múltiples explicaciones,
que esta ocurriendo porque las pruebas así
lo indican; pero atención... solo sabemos que existe, no que
hay detrás de ello. Por lo tanto entendamos la sigla OVNI como
“Objetos Voladores No Identificados”, no como sinónimo de
platillos voladores o de naves. El cumplimiento y conocimientos de la
metodología científica, y el trabajo en equipos multidisciplinarios
dará sus frutos, y aunque la ciencia no es la herramienta idealmente utópica
que algunos creen que es, esta a demostrado ser la mejor alternativa que
el hombre tiene en la actualidad, y
junto al ámbito espiritual a logrado mejorar el status de vida
de este; por lo tanto avancemos con cautela y confianza, esperando que
otro precepto científico se cumpla, es decir, que la explicación más
simple sea la más correcta.
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