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Juan
A. Siles Barranco / Jaén
Máñez afirma que las imágenes descubiertas en el suelo de la vivienda
número 7 de la calle Cervantes pueden reproducirse mediante una “técnica
casera”. El método que presenta consiste en “esparcir una capa de
cemento sobre una superficie, humedecerla levemente con agua y, sobre
las machas de humedad que salen una vez que se evapora el agua, realizar
trazos para formar la figura deseada”.
Incluso, insiste en que, después de publicar la información en internet,
“bastantes personas han hecho pruebas con cemento en sus casas y les han
salido muchas cosas”. De hecho, el investigador concreta que el
experimento se puede realizar “en minutos” y las figuras quedan impresas
en el hormigón “en cuestión de horas”.
“Mi opinión es que las nuevas caras de Bélmez no son de origen
paranormal, sino que se pueden hacer en cualquier casa. Sólo es cuestión
de mojar una superficie de hormigón o cemento, buscar manchas que
recuerden a caras y humedecer las zonas que parecen barbillas, ojos,
pelo, nariz y boca. Es más, si se hace con aceite se quedarán fijas para
siempre”, concreta Máñez.
Caras primigenias
En cuanto a la autenticidad del fenómeno paranormal de las caras
primigenias, las que salieron el 23 de agosto de 1971 en la casa donde
vivía María Gómez, en el número 5 de la calle Real, Francisco Máñez no
se pronuncia, aunque sí cuestiona el carácter parapsicológico de este
nuevo hallazgo. “Estuve en Bélmez de la Moraleda para poner en práctica
mi método en la casa de las caras, pero no pude hacer nada porque el
suelo tenía una protección, no sé exactamente con qué, que lo hacía
impermeable”, matiza. “Por suerte, la sobrina de María, Felipa Gómez,
nos llamó para que viéramos el inmueble donde vivió su tía. Al final de
la vivienda se encontraba un trozo de suelo similar al de la famosa casa
de las caras, formado por hormigón y sin ninguna capa protectora”, añade
Francisco Máñez.
El investigador continúa con su explicación al relatar que, “junto a
Pedro Amorós y Pedro Fernández”, mojaron el suelo con una fregona y
esperaron a que se secara. “Como era de esperar aparecieron manchas que
recordaban a rostros. Entonces, con un pincel humedecí las zonas que yo
veía como parte de esos rostros”, concluye Máñez. Al respecto, hace
hincapié en que la diferencia entre las teleplastias de la nueva casa y
la originaria estriba en que en la primera “se observa algo que parece
una cara”, mientras que en la vivienda de María “sí se ven rostros”.
Francisco Máñez ingresó en la Sociedad Valenciana de Investigación
Parapsicológica y Ufología en 1989. Fue su presidente en 1991 y ha
publicado varios libros, como “La razón duerme” o “Informe Norton”.
Bélmez de la Moraleda vuelve a ser noticia después de treinta y tres
años de la aparición de sus famosas caras en la vivienda número 5 de la
calle Real y tras ocho meses del fallecimiento de María Gómez Cámara. Un
fenómeno largamente investigado por famosos expertos nacionales e
internacionales. |