VISITA A NUESTROS PATROCINADORES


E-MAIL

HISTORIAS DEL MÁS ALLÁ

VOLVER A BITÁCORA

GALERÍA DE IMÁGENES

BUSCAR EN BITÁCORA


BÉLMEZ 32 ANIVERSARIO:
NO SON CARAS TODO LO QUE RELUCE
Paco Cárdenas y Luis Illana
www.carasdebelmez.com


A principios de este verano de 2002, las noticias sobre la aparición de nuevos rostros en Bélmez saltaron en diversos medios de comunicación. Las "nuevas caras" aparecían en las fotos, según sus descubridores, en plena evolución, precisando de un perfilado artificial de las teleplastias para ser localizadas e interpretadas. Pero si algo ha caracterizado desde siempre con acento propio a las Caras de Bélmez es el perfecto dibujo de sus contornos. En la claridad de las imágenes se encuentra su mayor desafío Su ciclo evolutivo (aparición, evolución, cenit e involución) es común en el desarrollo de todas ellas. Y su tiempo de formación rara vez ha excedido de pocos días, cuando no fueron horas. Jamás varios meses.

Tras nuestras visitas en diciembre de 2002 y mayo del 2003, hemos de ser tajantes: NO se está produciendo ningún rebrote en Bélmez. No están resurgiendo teleplastias desaparecidas ni tampoco han aparecido Caras nuevas. El tiempo dará o quitará la razón a propósito de la única excepción observada en el cemento de la casa en los últimos tiempos. Lo que podría ser una cabeza de caballo o unicornio, en el escalón de la entrada a la cocina nueva. Parece el perfil derecho de una cabeza, con dos trazos paralelos a modo de las orejas, una cabeza definida, el ojo derecho. Las otras, las de siempre, siguen allí. El Pelao continua perfecto, impertérrito, viendo pasar el tiempo se conserva casi intacto. El Hijo ha perdido riqueza en sus detalles, pero aún se observa claramente. De la Dama del Camisón la prenda se perdió hace tiempo, pero el rostro y la melena permanecen. Y junto a ellos, la Pava, el Padre, las Siamesas, la Dama del Escalón…

Supuesto monstruo

Vaya por delante nuestro respeto a cualquier otro punto de vista sobre la actualidad en Bélmez. Nosotros únicamente exponemos el nuestro. El fenómeno sigue vivo. Se vende por sí mismo. No queremos dejar mal sabor de boca en quienes se habían ilusionado con un rebrote de las teleplastias. Os animamos a visitar Bélmez para conocer el fenómeno en primera persona. Sacareis entonces vuestras propias conclusiones, sin dejaros impresionar por artículos en prensa o programas de radio y TV. Merece la pena.

Por cierto, muchas felicidades María por sus 84 años cumplidos en enero. Más de un tercio de ellos los ha celebrado junto a sus Caras. Y que sean muchos más…

¿Nuevas teleplastias? ¿Nuevas teorías?

Desde 1971 las Caras han surgido, se han desarrollado, han alcanzado diversas cotas de cenit y desde mediados de los 90 se embarcan en un lento proceso degenerativo, sin dejar por ello de fascinarnos. Estuvieron y están a la vista de todos. Tan enigmática fue su génesis desde aquel agosto de 1971 como lo está siendo la última fase de involución del caso. Cuando buscamos acontecimientos en los años anteriores que desembocasen en un suceso paranormal (muertes trágicas, sufrimiento, crímenes...) nos topamos con los testimonios de María y de su esposo ya fallecido asegurándonos que en la casa nada fatal ocurrió.

Sin embargo, hacia el mes de febrero se disparó la polémica a propósito de la emisión de un programa de televisión, donde de manera sorprendente se ofrecía la solución definitiva al misterio de las Caras de Bélmez. 

En su momento, desde nuestra página Web sugerimos a sus visitantes que guardaran especial cautela sobre lo que vieran y oyesen a propósito de este programa y las teorías que surgieron después. No os cansaremos contando de nuevo lo que ya sabéis. Tan solo unas referencias.  Mediante una sesión de hipnosis regresiva realizada en la casa de Bélmez, una médium supuestamente en estado de trance advertía sobre un pasado dramático en el desarrollo de la Guerra Civil Española, donde familiares muy directos de doña María Gómez habrían fallecido violentamente en el Santuario de la Virgen de la Cabeza, en la localidad de Andújar (Jaén).

Este hecho podría haber afectado psicológicamente a doña María hasta provocarle un trauma. La sorpresa es máxima cuando se encuentra un parecido físico "sorprendente" entre el retrato de uno de los fallecidos y el rostro paranormal o teleplastia conocida como la Pava.

"No hay ninguna tortuga, pero si le echamos imaginación y perfilamos la figura con un rotulador,
comenzamos a ver la tortuga, donde insisto, no la hay"

Un supuesto parecido que es, desde luego, altamente subjetivo. Dicho en claro, cada cual ve lo que quiere ver o lo que le interesa.  Incluso se han realizado comparativas mediante programas informáticos. Un "parecido" que desde luego nosotros NO encontramos por ningún lado y, dicho sea de paso, María tampoco. Como así se lo declaró María a Paco Cárdenas en su última visita a Bélmez el pasado mes de mayo.  Y nuestra postura alguien podría pensar, con razón, que también es subjetiva. Sin embargo creo que sobran los comentarios cuando la opinión viene de los ojos y la intuición de la propia María. Y ella No ve en ningún momento a su familia representada en las Caras. Además… ¿qué haríamos con las docenas de Caras que desde 1971 han ido surgiendo? ¿Todas tendrán relación con el cerro del Santuario?

Pero la supuesta regresión hipnótica se tambaleó definitivamente al toparnos con la Historia. Los hechos oficiales de cuanto ocurrió en el asalto al Santuario de la Virgen de la Cabeza. Parte de la familia de María ni siquiera murió bajo el fuego del bando contrario, sino por una desgraciada ingestión de hierbas venenosas. Otros detalles de la regresión todavía resultaban más descabellados y preferimos pasarlos por alto. Ciertamente no se debe descartar ninguna línea de investigación, por extraña o exótica que nos parezca. Aunque sólo como una hipótesis se debería tomar la relación entre unos retratos, unas muertes, María y las teleplastias. Nunca como la solución final. La hipnosis ya se utilizó en casa de María cuando en los años 70 el fenómeno estaba en pleno auge, y nada se probó con todo ello.

Paralelamente a todo esto, se nos ocurren algunas consideraciones:

Cuando las muertes referidas suceden, doña María cuenta con 17 años de edad. Al aparecer las primeras teleplastias, María ya ha cumplido los 52. ¿Tuvieron que pasar 35 años para que el supuesto proceso traumático estallara de pleno provocando la aparición de las teleplastias?

Si el parecido físico entre ese familiar  y la teleplastia conocida como "La Pava" es tan "increíble",  como algunos se empeñan en ver… ¿CÓMO ES POSIBLE QUE NI LA PROPIA MARÍA, NI LA HIJA DEL FALLECIDO, NI NADIE DE LA FAMILIA, NI AMIGOS QUE ENTRARON EN MASA DURANTE ESTOS 31 AÑOS LARGOS DE FENÓMENO…¡NADIE!,  DELATASE ESE PARECIDO ESPECTACULAR?. Y que hayan tenido que pasar tres décadas para que de manera casi fortuita (si hemos de dar crédito a lo que muchos califican como show de televisión circense), se encontrase el parecido?

Esta nueva hipótesis si de verdad quiere encaminarse hacia la resolución definitiva del caso deberá argumentar CÓMO Y QUIÉN PRODUCE EL FENÓMENO, que es en el fondo el enigma básico del caso.

"Algunas caras siguen en buen estado. El Pelao, perfecto, impertérrito, viendo pasar el tiempo se conserva casi intacto. El Hijo, ha perdido suavidad y riqueza en sus detalles, pero aún se observa prfectamente. De la Dama del Camisón se perdió la prenda hace tiempo, aunque el rostro y la melena todavía permanecen".

Casi 32 años de teleplastias y misterio

No se conocen casos como el de Bélmez, ni por su duración en el tiempo ni por el número de rostros aparecido y sus caprichosas formas. El hecho de que en casi 32 años nadie haya podido resolver el enigma unido a la repercusión sociológica que tuvo a primeros de los 70, hace de las Caras de Bélmez un fenómeno único. Doña María en cierta ocasión le dijo a nuestra compañera Ana Cárdenas: "Vuelve cuando quieras. Yo estaré aquí". En efecto, ella siempre estará, aun cuando ya no esté.

Encuadrar la procedencia de este fenómeno como ajena a la actividad telequinésica de una persona dotada, o que se sirva de María únicamente como catalizadora de su presencia, hace del misterio algo desconcertante. Nos llevaría a reflexiones sobre aquel “Consciente Trascendente” que en su día acuñó Germán de Argumosa, y sobre la “capacidad operativa” de la “causa”.

Obviamente si tomamos la claridad y el vigor de las teleplastias como su principal termómetro, se encontraría hoy en una lenta pero constante regresión. Pero quizás ese “consciente trascendente” no pertenezca a lo intangible y lo espectral, sino a otras realidades de percepción, de conciencia, que llevarían no sólo a Bélmez sino a otros muchos fenómenos hacia perspectivas altamente sugerentes.

Sin embargo, qué difíciles son de olvidar esos mensajes psicofónicos grabados en casa de María: “yo sigo enterrada”, “Aquí empieza el infierno”, “Germán, pica patio, levanta cemento”.

"Las Siamesas, una figura que surgió hace años, que, sin embargo, nos quieren vender como ¿¿¿nueva???"

Aún así no pueden ser una excepción. Por mucho que se nos escapen, esos rostros han de regirse por unas leyes físicas o parabiofísicas que se proyectan desde un punto concreto aunque resulte invisible para nosotros, sea cual sea su localización o su trascendencia. Y la misma causa que motivó su aparición está gestando ahora su regreso a la nada de donde llegaron.

Por esto, cuando observamos en la cocina de María y en el pasillo de entrada al número 5 la involución de la mayoría de ellas, nuestra inquietud es igual o mayor que cuando surgieron. Y miramos de reojo a nuestra anciana amiga, con la sospecha de que cuando ella ya no esté, las Caras tampoco.

¿Será entonces momento de darles la razón a Bender o a Martínez Romero? ¿María catalizó la formación de los rostros?  Cada vez son más los que apoyan esta teoría que, por otra parte, no tenemos ninguna prisa en comprobar. Doña María y sus Caras: 31 años largos de evolución e involución para un fenómeno único e irrepetible.

Agradecemos a la dirección de esta revista el haber tenido en cuenta nuestra Web y nuestra opinión acerca de Bélmez. Mucha suerte, y un cordial saludo a la gente que esté leyendo esta revista. Hasta siempre...

Publicado originalmente en Penomenom, http://jabber-hispano.org/mesias/, año I, número dos.
Con permiso del editor Lois López Vilas


E-MAIL

HISTORIAS DEL MÁS ALLÁ

VOLVER A BITÁCORA

GALERÍA DE IMÁGENES

BUSCAR EN BITÁCORA


Reservados todos los derechos. Prohibida la reproducción parcial o total. Fotomontajes, textos e imágenes procedentes del archivo del Grupo Editorial Bitácora, Publicaciones Electrónicas. Envíenos un e-mail y solicite autorización.
© Grupo Editorial Bitácora