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ROSWELL ¿EXTRATERRESTRES O NIÑOS?
PRIMERA PARTE
Información recopilada para el libro
El informe Northrop y ampliada en Historias aeronáuticas 

 

¿Alienígenas o niños?


Las Provincias 21-04-1998

Claude Got     En 1993 la prensa alemana hizo estremecer a la nación trayendo viejos recuerdos olvidados del antiguo gobierno nazi: Después de la guerra varias empresas automovilísticas habían realizado experimentos con cadáveres humanos, incluyendo los de niños, para comprobar las lesiones producidas en los accidentes de carretera.

     Pronto la cortina del olvido se extendió ante los incómodos hechos que no resurgieron hasta cinco años después en la vecina Francia. El 20 de abril de 1998 Claude Got, del Centro de Estudios de Seguridad y Análisis de Riesgos, declaraba que al menos los cadáveres habían sido usados en Francia desde 1954 ya que "los maniquíes no pueden reemplazarlos". La prensa europea publicó sus declaraciones pero no hubieron demasiadas reacciones. Los lectores nos hemos acostumbrado ya a tantas cosas que aquello pasó como una simple anécdota. Tampoco pareció importar mucho que como mínimo se usaran dos nuevos cadáveres infantiles. Sin embargo, con esta historia se demostró que durante 44 años se había mantenido un férreo secreto sobre unos experimentos que hubieran desatado fuertes reacciones. Incluso hoy se nos ocultan los datos y los informes de aquellas pruebas; sus resultados y los detalles.

     ¿Qué se estará haciendo hoy en día? No podemos saberlo. Quizá deban pasar otros 44 años y salten a la luz cuando ya hayan desaparecido las personas involucradas. Hace décadas la mentalidad de nuestros gobernantes era muy diferente a la actual. La vida humana no tenía tanto valor como hoy le damos. La gran cantidad de perdidas ocasionadas por la guerra le había quitado su importancia. Y la necesidad obligaba  a arriesgarla por dinero y fama. De nuevo encontramos ejemplos en las empresas de automóviles. Protec-O-Matic Corporation de Tonowanda, Estados Unidos, mostraba sin ningún reparo fotografías de la experimentación con humanos que estaba realizando. Presumía de Ernie Clemmons que había sobrevivido a más de 200 pruebas de choques a 80 km/h ¿Cuántos murieron o quedaron lisiados para siempre?... es imposible de saber. 

     En el mundo de la aviación las cosas no eran diferentes. Los soviéticos empujaban sin descanso con nuevos aparatos heredados de la derrotada Alemania. Bombarderos a reacción intercontinentales capaces de alcanzar América en lo más profundo de su territorio. Misiles tripulados increíbles para el público e hijos directos de los capturados A-6 y A-9/10 del Eje. 

 

Ernie Clemmons

El héroe de Protec-O-Matic, Ernie Clemmons, cuyo final nunca se dio a conocer.


    En esa época comenzaba la carrera espacial. Se desconocía prácticamente todo de la reacción que tendría el ser humano ante las nuevas aceleraciones, la ingravidez, los rayos cósmicos y los accidentes que, sin duda, se producirían. Estados Unidos contaba apenas con los primitivos trabajos de los alemanes. Sigmund Rascher y su equipo habían experimentado con prisioneros y el efecto que les producía el frío extremo o la falta de presión. El matrimonio Bernahrd y Gertuad Duell, los más avanzados de esos años, habían estudiado los efectos del clima sobre la salud, la radiación solar y las consecuencias de los rayos ultravioletas e infrarrojos sobre los seres humanos. Así que la pregunta seguía en el aire ¿Soportarían los pilotos los riesgos presentados por las nuevas tecnologías? La contestación se buscó en Nuevo México.

     Allí en el siniestro laboratorio de Los Alamos fue llevado el matrimonio Duell y al mismo lugar llegaron los sangrientos miembros de la Unidad-731 japonesa, grupo "científico" encargado durante la guerra de la experimentación con humanos. A los miembros de esta tenebrosa unidad se les perdonaron los crímenes de guerra a cambio de sus conocimientos. Para proteger a su cabecilla, el general Shiro Ishii, no se prescindió de ningún medio. China había dado la orden de capturarlo vivo o muerto. Stalin quería cazarlo a toda costa. Como desorientación la prensa japonesa publicó la muerte de Ishii y se llevó a cabo un falso funeral en su pueblo natal.
 

U-731

Shiro Ishii

U-731

El general Shiro Ishii y su equipo. El la fotografía de la izquierda disección de una mujer viva embarazada. A la derecha análisis del vientre a un "maruta" sin anestesiar al que se le a suministrado un producto químico.

     Los crímenes de la Unidad-731 habían sido verdaderamente horrorosos. Cualquier prisionero fue sometido a toda clase de torturas, pero de forma especial se cebaron en el pueblo chino. Bautizados como "marutas" (madera para quemar) se usaron en un sin fin de experimentos, aunque la unidad se centraba en la guerra química y bacteriológica.

     Incluso los propios encargados de realizar los tratos con Ishii y su equipo se vieron repelidos por lo que a todas luces iba más allá de la ética humana. MacArthur, se enfrentó con el presidente Truman y el teniente coronel Avro T. Thompson se suicidó en 1948 presa de los remordimientos causados por el apoyo prestado a la unidad. Que se sepa 1174 soldados de Estados Unidos fueron salvajemente torturados y muertos.

     En Los Alamos la experimentación con humanos, más concretamente con niños, siguió de nuevo caminos tortuosos. Los pruebas atómicas demostraron la grave intoxicación sufrida por los supervivientes. La Unión soviética, Inglaterra y Estados Unidos consideraron que debía conocerse los daños causados en el organismo humano fuera como fuera. Se explotaron bombas delante de tropas desprotegidas y los hombres fueron enviados al lugar de la explosión sin ser avisados de lo que les esperaba.
 

Test nuclear

Ni la vida de sus propios hombres era un obstáculo para grandes potencias. La experimentación con humanos se consideró un mal necesario.

    Apenas un año tras finalizar la guerra Estados Unidos comenzó a suministrar material radioactivo a niños de una forma bastante descontrolada. En 1947 se intentó centrar las investigaciones. El uno de enero comenzó la segunda parte del proyecto. Se escogieron a niños huérfanos, deficientes o de bajas capas sociales, a los que se les prometió una ración extra de leche y una excursión para conseguir su colaboración. La "excursión" era a Los Alamos en Nuevo México o laboratorios similares.  Durante ese año el doctor E. H. Quimby contaminó mediante inyecciones a 54 niños que padecían cretinismo y mixedema. En los siguientes 18 años un total de 738 niños, bebes y recién nacidos pasaron por el laboratorio.

Misil japones 

Una imagen poco conocida. Alemanes, americanos y japoneses trabajando juntos en Nuevo México durante 1947 en los cohetes Nike-Cajun. Enemigos en la guerra, amigos en la paz.

     En aquel lugar de nuestro planeta se dio la inesperada unión de las mentes más brillantes que poseía la humanidad en esos momentos. De forma paradójica los antiguos científicos pertenecientes a bandos contrarios terminaron trabajando juntos. A los alemanes, japoneses y estadounidenses se les unieron rumanos, italianos o polacos entre muchos otros de diversas nacionalidades y diferentes especialidades. Nuevo México, entonces un desierto inhóspito y prácticamente deshabitado, fue elegido por las empresas aeronáuticas para realizar sus pruebas. Se evaluaban las futuristas aeronaves capturadas a Alemania. Los especialistas lanzaban sus misiles A-4 alemanes intentando analizar la atmósfera. En Roswell se guardaban las únicas bombas atómicas que oficialmente poseía la humanidad. Los médicos y los biólogos realizaban experimentos de altas velocidades con sujetos o lanzaban seres vivos en cohetes esperando ver qué les ocurría (los primeros fueron un grupo de moscas el 20 de febrero de 1947). Los ingenieros alemanes y japoneses unidos a sus colegas americanos desarrollaban nuevos cohetes esperando alcanzar alturas sólo soñadas por la cienciaficción. El proyecto Excelsior intentaba saber hasta dónde podía subir una persona. Comenzaban las pruebas espaciales. Globos cargados con instrumentos intentaban averiguar si la Unión Soviética hacia pruebas nucleares dentro del proyecto Mogul. Los militares intentaban crear un misil de prestaciones superiores al A-4. Y niños uniformados, con disfunciones psíquicas y físicas, eran llevados hasta Los Alamos para ser inyectados y devueltos a su lugar de origen en donde se examinarían las secuelas de la experimentación... 

     Y allí, precisamente, se estrellaron los primeros alienígenas. Unos extraterrestres que según prácticamente todos los testigos recordaban a niños.



Dr. Stapp 
El doctor Stapp empezó sus pruebas de desaceleración en 1946 haciendo famoso el centro Holloman, la instalación más antigua de White Sands en Nuevo México.


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