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Durante toda su vida siguieron llegándole honorarios a la cuenta del compositor berlinés Norbert Schultze por su "Lili Marleen".

Bing Crosby, Jean-Claude Pascal, Freddy Quinn, Greta Garbo, Marlene Dietrich, Manuela y Marta Sánchez han grabado su voz con la música de Norbert Schultze y el texto de Hans Leip. Ninguno de ellos, sin embargo, ha logrado el éxito de su verdadera "creadora": Lale Andersen.

En principio Lale Andersen no se interesó por la melodía, dedicada como estaba a las canciones marineras de su Bremerhaven. Cuando en 1940 el compositor Norbert Schultze le ofreció incluir la melodía en su repertorio, no aceptó: cantaba ya una versión similar sobre "un soldado de guardia", de Hans Leip, sin que pudiera decirse que tuviera un gran eco. Únicamente cuando se dio cuenta de que la canción de Schultze gustaba, sobre todo al público de la radio, aceptó grabarla en disco. Pero la Alemania en guerra necesitaba otras canciones más excitantes y Lili Marleen no tardó mucho en desaparecer de la actualidad.

A mediados de 1941 Radio Belgrado -que transmitía programas para el Norte de África- pidió a Radio Viena nuevos discos. Un suboficial de Radio Belgrado seleccionó con el encargado del archivo una serie de grabaciones, entre ellas unas cuantas que llevaban la advertencia "pasados de moda". Por falta de otros mejores, Radio Belgrado emitió varias veces los que tenía a su disposición a partir del 18 de agosto de 1941. Hasta que intervino desde Berlín el ministro de Propaganda. Goebbels, que había ya roto por su cuenta una de las dos matrices originales, consideraba los versos "macabros" y la melodía excesivamente sentimental. Radio Belgrado no tuvo más remedio que retirar a Lale con su Lili.

Poco después empezaron a llegar peticiones de los soldados alemanes en África pidiendo que se repitiera la canción. La emisora reanudó la programación del disco utilizándolo como sintonía de cierre de su emisión de las 21,55 preguntando a Berlín si estaba de acuerdo.

Goebbels se indignó, pero no tuvo más remedio que aceptar "Lili Marleen" como refuerzo de la moral de la tropa, si bien cambiando la versión de Lale Andersen por una de marcha militar.

Una vez más protestaron los soldados exigiendo la versión antigua. Goebbels se rindió. Las otras emisoras alemanas imitaron a la de Belgrado. Diariamente se podía escuchar hasta treinta veces la voz de Lale Andersen cantando: "Vor der Kaserne, vor dem grossen Tor". La artista se hizo famosa de la noche a la mañana. Los soldados mandaban cartas a "Lili Marleen, Radio Belgrado" o a "Lale Andersen, Berlin, Alemania". Hasta ese momento había estado cantando en los casinos de oficiales sin atraer demasiado la atención: De repente la solicitaban de todas partes.

Vigilada por la GESTAPO "Ganaba mucho dinero -contó Lale (Elisabeth Carlotta Bunterberg era su verdadero nombre)- pero debido a la guerra mi estilo de vida no cambió en absoluto.

Goebbels dio orden a la Gestapo para que vigilara a la destinataria de millones de cartas de soldados. Durante un viaje a Italia -donde debía cantar ante heridos de guerra- se dirigió por escrito al compositor suizo Rolf Liebermann pidiéndole que la ayudara a huir a Suiza.

Lale Andersen

Marlene Dietrich

Bing Crosby

Vigilada por la Gestapo

La Gestapo descubrió la carta y detuvo a la cantante Lale Andersen: "Me dijeron que aquello seria el final de mi carrera, que seria internada en un campo de concentración. Esa noche hubo tres alarmas aéreas; pensé que lo mejor era terminar cuanto antes y tomé todos los somníferos que tenía: volví a recobrar el sentido tres semanas más tarde..." Mientras tanto, la BBC de Londres dio la noticia de que Lale Andersen había sido internada en un campo de concentración, y que había muerto allí. A Goebbels se le presentaba la gran ocasión de demostrar cómo mentía la emisora inglesa. Lale Andersen tuvo que seguir actuando en público, prohibiéndosele revelar la obligación que tenía de presentarse dos veces por semana a la Gestapo, en Berlín. "Lili Marleen" desapareció de las ondas controladas por los alemanes a raíz de la derrota de Stalingrado, sin duda al no poder seguir considerándola como un tónico de la moral de combate.

Sin embargo, para entonces "Lili Marleen" había triunfado en todos los frentes como Lilli Marlene y Lily Marléne.

Cuando, tras semanas enteras de cerco, las tropas del "zorro del desierto", Erwin Rommel, conquistaron el fuerte norteafricano de Tobruk y entraron en la ciudad, los altavoces públicos difundían las voces de un trío femenino británico que entonaba el "Lady of the Lamplight-Lilli Marlene". Con la sorpresa del ataque, la emisora había olvidado desconectar los altavoces con el programa de la estación militar de El Cairo, dedicado a los soldados británicos. "Lilli Marlene" se había convertido en la melodía preferida de los soldados del 8º Ejército británico. Hans Leip, autor de la letra, afirmó al respecto: "Durante la primera contienda, el gran éxito fue "Its A Long Way to Tipperary", y revela lo suficiente sobre la falta de sentido de las guerras el que durante la segunda se reservara este honor a una melodía del enemigo".

En 1944 los británicos rodaron una película documental con el titulo: "The True Story of Lilli Marlene". En ella contaba el escritor Tommie Connor cómo a principios de 1942 la BBC le había encargado de poner letra a la popular melodía, de manera que los soldados vieran en "Lilli Marlene" a la hija, la madre, la hermana o la novia.

Soldados alemanes entonando Lili Marleene

Cuenta Connor: "Francamente, al principio me quedé desconcertado. Después musité una oración y en 25 minutos estaba hecho el texto. De la primera versión con Anne Shelton se vendieron en pocas semanas un millón de discos".

Cuando a principios de marzo de 1942 las tropas germano-italianas ocuparon Cirenaica, el "Daily Herald" comentaba amargamente el desarrollo de la batalla, ascendiendo a general a la modesta Lili/Lilli, que se había revelado tan débil en su calidad de inspiradora de las tropas británicas, como demostraba el éxito de "su colega Rommel". Por todas partes donde ondeó hasta 1945 la bandera de la Union Jack se siguió cantando:

"... was there that you whispered tenderly, that you loved me, you'd always be... my own Lilli Marlene".

Cuando el 12 de julio de 1948 salieron de Inglaterra en dirección a la patria los últimos 546 prisioneros alemanes, embarcaron cantando el "Lili/Lilli". Cuatro años después de terminadas las hostilidades, una noche primaveral en la Riviera, donde descansaba, el ex premier británico Winston Churchill pidió a la orquesta que interpretara "Lilli Marlene". Al aparecer a la noche siguiente en el local, la orquesta le saludó con las notas de la canción solicitada por él 24 horas antes; Churchill -75 años- se opuso: "Esa canción que con tanta emoción había escuchado la noche anterior traía a la memoria el recuerdo de mucha sangre y muchas lágrimas" (Hans Leip).

"Lili Marleen" ha recorrido el mundo interpretada en 27 idiomas y con 40 letras distintas; siempre con la misma música, siempre con el mismo nombre. Cada traducción, cada adaptación ha dado al texto un nuevo giro sin cambiar el sentido inicial de Hans Leip.

"Dame una rosa y estréchala sobre mi corazón", cantan los italianos. Los franceses recuerdan: "Delante del cuartel, cuando el día se va". Y los japoneses, más heroicos: "Por ti quiero luchar, morir y resucitar". Ya durante la guerra un periódico suizo explicó el inesperado éxito de "Lili": "El secreto de la popularidad de esta melodía se debe sin discusión alguna a su limpieza de espíritu, para la que el soldado en peligro posee una grande y secreta sensibilidad que comparte y le solidariza con sus compañeros de infortunio. La canción se ha convertido, por encima del odio y el fragor de los combates, en un lazo de unión entre los pueblos, sin parangón en la historia".

Freddy Quinn

Manuela Marta Sánchez

Alegró al mundo entero

El éxito de "Lili" sirvió, sobre todo, a su compositor Norbert Schultze. El presidente de la Cámara Musical del Reich, director de orquesta profesor Peter Raabe, inscribió al querido colega en la lista de "artistas creadores" que debían estar exentos del servicio militar. Norbert Schultze supo cumplir puntualmente con el ruego de ponderar el nuevo orden y la revolución nacional.

Accediendo a esto compuso la música de la película propagandística "Feuertaufe", sobre la invasión de Polonia. La música para la película "Bomben auf Engeland", sobre la batalla de lnglaterra. A petición de Rommel, subrayada con un envió de café y licores hecho por el mariscal, la marcha "Panzer rollen in Afrika". Con motivo de la proclamación por Goebbels de la guerra total, "¡Führer befiehl!" En total Schultze entregó a sus mecenas nacionalsocialistas 25 canciones "patrióticas". No sintió el menor remordimiento. En 1967 declaró al periodista Derek Jewell, del "New York Times", que trabajaba en la historia de "Lilli Marlene":

"No puedo arrepentirme de haber escrito todas esas melodías. Eran una exigencia de la época, no mía. Otros disparaban. Yo componía canciones.

¿No hicieron otros compositores lo mismo por su patria?... Pero comprendo la manera de pensar de la gente hoy. Se acuerdan de los tiempos en que escuchaban mi marcha por la radio y exclaman: "¡Dios mío, ése es el hombre que compuso esa maldita música!"

De manera muy diferente de lo que piensan muchos sobre Norbert Schultze, pensaba el general Dwight D. Eisenhower (después presidente de los EE UU) sobre el autor de la letra, Hans Leip. Eisenhower, cuyas tropas habían entrado en París al compás de las notas de "Lilli Marlene" en 1944, supo durante una inspección a la División Regenbogen -en 1945, en Tirol- que se encontraba allí Hans Leip, y quiso conocerlo.

-Tráigame a ese hombre  -dijo a su ayudante.

El ayudante informó al general:

-Son las 10, la hora en que suele irse a la cama.

El soldado no podía saber que Leip, desde hacia tiempo, acostumbraba a acostarse antes de las 21,55 con objeto de no caer en la tentación de escuchar "Lili Marleen" por Radio Belgrado.

Eisenhower replicó: "No le molestemos entonces, es el único alemán que durante la guerra alegró al mundo entero".



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