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LA PLACA DE LATÓN
Pocos
hallazgos han despertado tanto interés en América como el de una vieja placa de
latón encontrada en la costa norte de la bahía de San Francisco en 1936. Un
dependiente de tienda, Beryle Shinn, encontró la placa bajo una roca mientras
participaba de una merienda campestre con sus compañeros. La cargó en su coche v
la llevó a su casa. Allí permaneció olvidada, hasta que Shinn tropezó de nuevo
con ella a principios de 1937. El joven dependiente limpió la placa con agua y
jabón, y descubrió que contenía una inscripción; Shinn sólo consiguió descifrar
la palabra «Drake».
Entonces Shinn telefoneó al doctor Herbert Bolton,
profesor de historia en la Universidad de California, quien apenas podía dar
crédito a sus oídos. La descripción que Shinn hizo de la placa y sobre todo el
detalle de que en el objeto había un pequeño agujero sugirieron a Bolton la
posibilidad de que se tratara de la célebre Placa de Latón, sobre la cual sir
Francis Drake, según se decía, registró la anexión formal de Califomia
(rebautizada por él con el nombre de Nova Albión) a Gran Bretaña en 1579. Según
los relatos sobre el viaje que Drake hizo alrededor del mundo, la placa fue
fijada a un gran poste y tenía en uno de sus costados un agujero, practicado a
fin de que cupiese en él una moneda de seis peniques. La moneda muestra el
rostro v el escudo de armas de la reina Isabel.
Shin envió la placa a Bolton, quien la limpió a
fondo y descifró su inscripción grabada. Éste era el texto:
Para que sea conocido por todos los hombres, a
través de la presente.
17 de junio de 1579 Por la gracia de Dios v en
nombre de Su Majestad, la reina Isabel de Inglaterra y sus sucesores, para
siempre tomo posesión de este reino, cuyo rey y pueblo renuncian libremente a
sus derechos y titulo en toda esta tierra, en favor de la tutela de Sus
Majestades. Esta tierra, desde ahora es llamada por mí y será conocida por todos
los hombres como Nova Albión.
Francis Drake
Se comprobó que en el agujero del costado de la
placa encajaba perfectamente una moneda isabelina de seis peniques. Y que los
usos retóricos de la leyenda concordaban con los que estaban vigentes en la
época en que la placa fue grabada. El doctor Bolton estaba convencido de la
autenticidad de la pieza; pocas semanas más tarde anunció ante una asombrada
asamblea de la Saciedad Histórica de California: «Aquí está, recuperada por fin
después de un penado de 357 años. Miradla bien, porque es la Placa de Latón, la
Placa de Drake: el más preciado tesoro arqueológico de California.» Las
escépticos se apresuraron a poner en duda la autenticidad de la placa; señalaron
que cualquier persona podía haber estudiado los relatos del viaje de Drake y
grabado la inscripción en una antigua pieza de latón.
Los químicos de la Universidad de California,
institución que compró la pieza arqueológica, sometieron la placa a pruebas
exhaustivas durante siete meses. Luego dieron su dictamen: «En nuestra opinión,
la placa de latón que hemos examinado es la auténtica placa que Drake menciona
en su libro me World Encompassed, publicado en 1628.» Nadie puede estar
completamente seguro de que la placa hallada por el dependiente de tienda sea la
misma que colocó Drake. Pero se señala que sólo diez personas en el mundo eran
suficientemente expertas en el inglés isabelino como para haber redactado la
inscripción de aquella placa sin ningún error.
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