|
|
||
|
VISITA A NUESTROS PATROCINADORES |
GUERRA ANGLO-BÖER
|
|
|
Soldados böers junto a una de las piezas capturadas a los ingleses |
A
mediados de enero de 1900 se inició la segunda fase de la llamada "guerra de
los bóers", a raíz del desembarco en puertos sudafricanos de importantes
contingentes de tropas inglesas, canadienses, indias, australianas y
neozelandesas. En el mes de febrero, el comandante en jefe de las fuerzas
británicas, Kitchener, cercó a un cuerpo de ejército bóer al mando del general
Cronje, acorralándolo en Paardeberg, junto con numerosos civiles que se
desplazaban con la tropa: centenares de mujeres y niños, transportados en una
larga caravana de carros y acompañados por lucidos rebaños de reses. Los
soldados "campesinos" (que no otra cosa significa bóers) de Cronje, unos
cuatro mil hombres, se defendieron desesperadamente, pero poco pudieron hacer
contra los proyectiles explosivos de los cañones ingleses.
Tras sufrir muchísimas bajas y prácticamente agotadas las municiones, los
sitiados tuvieron que rendirse.
La noticia de aquel desastre militar debilitó en gran medida la voluntad de resistencia de las partidas de bóers que se extendían por el inabarcable veldt sudafricano, y muchos de sus integrantes, la mayoría de origen holandés o alemán, decidieron regresar a sus granjas y haciendas, temiendo por sus familias y propiedades. Kitchener no desaprovechó la oportunidad, y ordenó que los familiares de quienes todavía resistían fuesen llevados a campos de concentración. El resultado final de tan bárbara medida dio un saldo de más de ciento quince mil ancianos, mujeres y niños confinados en las más inhumanas condiciones. Al final de la guerra (31 de mayo de 1902), más de veintisiete mil habrán muerto, a causa del tifus o por desnutrición.
Reservados todos los
derechos. Prohibida la reproducción parcial o total. Fotomontajes, textos e
imágenes procedentes del archivo del Grupo Editorial Bitácora, Publicaciones
electrónicas. Envíenos un e-mail y solicite autorización.
© Grupo
Editorial Bitácora