MANTEQUILLA CASERA con nata
de leche cruda.
Es una forma muy sencilla de hacer mantequilla de excelente calidad.
Lo único que se necesita es un poco de paciencia. Si no se puede
conseguir leche recién ordeñada, puede usarse una leche
evaporada, completa, de buena marca.
1. Dejar la leche cruda en el frigorífico toda la noche (dos
litros).
2. A la mañana siguiente, con una cuchara grande, retirar a un
tarro la nata que se habrá acumulado. (Ésta tiene un aspecto
parecido al de la leche, pero en forma de película y color marfil).
3. Repetir esta operación en días sucesivos hasta conseguir
1/2 litro de nata.
4. Poner la nata en una botella limpia de cuello largo, que se pueda
asir fácilmente. Taparla bien y agitar uniformemente hasta que
la mantequilla vaya formando grupos cada vez más grandes, que
quedarán flotando en el suero.
5. Habrá que agitar (no con demasiada fuerza) entre 1/2 y 1 hora.
6. Una vez formados los grumos de mantequilla, abrir la botella y verter
el contenido en un colador grande.
7. Recoger la mantequilla con las manos mojadas en agua fría.
Juntar en una bola y amurar ligeramente bajo el chorro de agua fría
hasta que los restos del suero acaben de salir, y la mantequilla quede
compacta.
8. Guardar en el frigorífico.