¡UN RECIBIDOR
PERFECTO!
Si
es demasiado pequeño
El empleo de colores claros y la
utilización de un empapelado con pequeños motivos repetitivos crea una
sensación de espacio.
Para dar impresión de altura, acentúe las
verticales, y, para duplicar visualmente el espacio, puede recubrir uno
de los lados con paneles de espejo. Si desea colocar espejos en muchas
paredes, e incluso en el techo, utilice preferentemente losetas de
espejo, que son más prácticos para manipular. Sepa también que existe un
«papel espejo» que, sin tener una calidad comparable, agranda el espacio
por un precio infinitamente menor (figura 1).
Si es demasiado alto
Lo ideal seria crear un techo falso, que
pudiera también transformarse en armario para guardar los objetos que se
utilizan poco. Además, en el mismo sitio podrían instalarse focos
empotrados para resolver el problema del alumbrado.
Como esta solución no siempre es
realizable, puede «bajar» el techo gracias a efectos ópticos.
Basta con pintarlo de un tono más oscuro
que las paredes con un reborde de 20 a 30 cm sobre las mismas.
Por el contrario un cielorraso bajo ganará
si se pinta de un tono claro (blanco por ejemplo), que tenderá a
elevarlo y aumentará la cantidad de luz reflejada. En efecto, es
necesario saber que tanto la intensidad como el carácter (cálido, frío(
del color provocan una modificación aparente deformas y dimensiones Una
pared de color cálido tenderá a acercarse, y una de color frío a
alejarse (figura 2).