¡CUIDADO CON EL
MONÓXIDO DE CARBONO!
Cada
año, miles de personas son víctimas de intoxicaciones por monóxido de
carbono. Siempre se
produce algo de
monóxido
de
carbono cuando quemamos
algún combustible basado en el
carbono,
tal como el gas natural, petróleo para calefacción, leña, troncos de
madera reconstituida, gasolina, carbón vegetal y otros productos
semejantes.
Al comienzo, la intoxicación por este gas
inodoro se manifiesta mediante vértigos, somnolencia, vómitos y
dificultades para caminar.
Enseguida el sujeto pierde el
conocimiento, la respiración se hace más lenta y después se detiene unos
minutos antes que el corazón.
Si sospecha este tipo de intoxicación:
- No accione timbres.
- No encienda la luz al entrar (riesgo de
explosión).
- No penetre sin precauciones en la
habitación. Incluso en una concentración débil, ese gas es muy tóxico y
no se huele.
- Abra bien las ventanas.
- Saque a las víctimas del lugar del
accidente, y comience la respiración artificial.
Hay que avisar rápidamente a los bomberos.
Al asfixiado por monóxido de carbono debe administrársele oxigeno.