IR A LA COMPRA SIN
AGOBIOS
Cuando
vamos a comprar los alimentos estamos estableciendo la salud, tanto
presente como futura de la familia. Incluya siempre como mínimo
verduras frescas, frutas, legumbres y verduras, procurando que no falten
los alimentos integrales: cereales, harina, arroz, pasta y avena.
Procure obtener alimentos no tratados,
pues al no tener tantos productos “artificiales” añadidos son más
saludables y ricos en sustancias básicas (minerales, proteínas y
vitaminas) Los ideales son los alimentos de temporada en los que
encontraremos muchos menos aditivos.
Si no quiere ir de compras cada día,
planifique con antelación las comidas, por ejemplo de una semana.
Prepárese una lista en casa y téngala siempre cerca del frigorífico para
que cada miembro de la familia anote los productos que se van
terminando. Es conveniente reponer los alimentos básicos de forma que
nunca nos falten en la cocina y que nos salvarán en más de una ocasión
cuando necesitemos hacer una comida o nos evitarán tener que ir
corriendo al supermercado cada dos por tres:
Cereales (incluidos los del desayuno),
cubitos de carne y pescado, aceite, habas, lentejas, arroz, harina,
latas (anchoas, aceitunas, atún, tomate, etc.), azúcar, sal, té, café,
chocolate, patatas, cebollas, ajos, mayonesa, pimienta, vinagre,
hierbas, especias, leche, mantequilla o margarina, huevos, pan y
alimentos diversos congelados.
Si usted es una persona organizada
la compra no llega a ser nunca un problema.